En nuestro Fischel Live de hace unos días, la señora Patricia Fournier nos habló de la gestión de las emociones en tiempos de pandemia.

Doña Patricia nos dijo que es normal que las personas sintamos emociones fuertes en estos tiempos ya que somos HUMANOS y estamos enfrentando muchos cambios a nivel personal, familiar, laboral, etc..que además de ponernos a prueba la inteligencia intelectual, también lo hace con la inteligencia emocional.

La inteligencia emocional es esa conciencia de mi misma, que nos ayuda a gestionar como soy y como comprendo al otro, como manejo los conflictos, como tomo decisiones. Esto normalmente es de nunca acaba, en tiempos regulares , ahora imaginen lo mucho que se dificulta en tiempos convulsos como estos.

Es muy importante que tengamos claro como nos estamos sintiendo, para así poder encontrar soluciones. Pero esto suele ser complicado ya que la gente por lo general, no suele prestarle tanta atención a las emociones, como si lo hace con otro tipo de situaciones o padecimientos como por ejemplo los físicos. Si nos duele la muela, vamos al dentista, pero cuando son emociones que nos molestan, muchas personas no encuentran la forma de hablarlo.

Conversar de como me siento es saludable, pero claramente debemos encontrar la persona y el espacio adecuado para hacerlo. Es fundamental reconocer cómo me siento. ¿Estoy enojada, tengo miedo? Es normal, pero lo que debemos evitar son los extremos del sentimiento. Eso es GESTIONAR. Al GESTIONAR, evitamos que por ejemplo una tristeza, pase a ser una DEPRESIÓN.

Tampoco debemos caer en la EVACIÓN. Esto es cuando en medio de una situación apremiante, decidimos no enfrentarlo.

¿Cómo nos sentíamos hace 1 año? Pensemos en cómo era nuestra situación hace 1 año.

¿Me siento hoy diferente a como me sentía hace 1 año?

odos somos distintos, hay personas que son naturalmente enojonas, quejonas, positivas o recursivas (los que buscan recursos para encontrar soluciones).

Debemos conocer quienes somos y como solemos enfrentar la vida, para así saber como gestionar esa emoción que nos embarga.

Respetemos la naturaleza que tenemos, pero no es para quedarnos ahí, es para comprenderlo y saber como cambiarlo si no es positivo.

¿Cómo poder cambiarlo?

-Evitar la gente tóxica y más bien buscar consejo de personas propositivas.

-Darnos un espacio para la soledad, para nosotros mismos, así sea un rincón del hogar. Lo importante es tomar un poco de distancia para poder analizar cuáles pensamientos y sentimientos estoy teniendo.

-Ser de ayuda para alguien. Sí, el dar mis talentos y brindar amor nos hará sentir bien.

Son tiempos para AMAR y para ponernos metas, pero no las metas que teníamos de antes porque el panorama cambió.

Debemos ponernos pequeñas metas que podamos cumplir. Por ejemplo si queríamos estudiar y ahora se nos hace difícil pagar las lecciones o asistir a ellas, podemos buscar cursos en línea gratis. Si nuestra meta es bajar de peso, entonces iniciar poniéndonos metas de 500 gramos o si por ejemplo nos quejábamos porque no teníamos tiempo para leer un libro, ahora es cuando.

Manejar la frustración será algo MUY importante en estos días.

La empatía con todas las personas también será vital, para el sano convivio.

Hay una pregunta muy importante que debemos hacernos ¿QUÉ NO ESTOY HACIENDO PARA SENTIRME MEJOR?

Hay que tratar de hacer las cosas lo mejor posible.

Es normal sentirme mal, somos seres humanos, viviendo un momento difícil con grandes retos y cambios muy profundos.

Entre esos cambios, muchas personas han EMPRENDIDO negocios, para salvar la economía de su hogar, para lograr un auto-empleo, es importante hacerlo desde mis habilidades, sin compararme con el éxito que tiene el otro.

Respetémonos como personas, es normal sentirnos mal, pero no debemos dejar que esa emoción llegue a un extremo.

Si sentimos que se nos sale de las manos, busquemos ayuda profesional.

Ver hacia adentro y conversar de como nos sentimos, será de gran importancia, no lo dejemos para luego.

Muchas gracias a doña Patricia, sin duda todos debemos seguir sus recomendaciones, la salud mental es tan importante, como la salud física.