La hidratación de nuestro cuerpo, antes, durante y después del ejercicio es importante tanto para potenciar el desempeño deportivo, como para la salud.

¿Cómo debe ser? La nutricionista Paula Delgado nos lo dice:

ANTES

Tomá entre 400 y 600 ml de agua o bebidas isotónicas, entre 1 hora y 30 minutos antes de empezar el entrenamiento.

DURANTE

Tomá entre 200 y 250 ml de alguna bebida isotónica, durante el ejercicio, cada 20-25 minutos.

El agua no sustituye los electrolitos que tiene la bebida isotónica, durante el ejercicio.

DESPUÉS

Entre más rápido se de la hidratación después del ejercicio, más se posibilitará una óptima y rápida recuperación muscular. La cantidad dependerá de la sudoración que se haya tenido.

Para conocer cuánto debemos beber, debemos pesarnos antes y después del ejercicio, el peso perdido es la cantidad de líquido a reponer.

Cuando no se repone el líquido perdido durante el desarrollo de una actividad física o deporte se llega a un estado de deshidratación que puede desembocar en efectos secundarios que afectan, no solo el rendimiento físico, sino que también nos puede traer graves consecuencias para nuestra salud.

Una adecuada hidratación antes, durante y después de la realización de la actividad física es esencial para la práctica responsable y segura de cualquier deporte.

¡Hidratate LO OCUPÁS!