En nuestro Fischel Live, tuvimos a la nutricionista Yolanda Quintero, hablándonos de cómo elevar nuestro Sistema Inmunológico, a través de la nutrición.

Siempre ha sido importante fortalecer nuestro Sistema Inmunológico, pero en tiempos de pandemia lo es más.

¿Qué es el Sistema Inmunológico?

Los seres humanos vivimos una guerra sin tregua contra las bacterias, hongos, virus y parásitos que pueden generar enfermedades leves o muy graves. El responsable de mantenernos sanos contra todo esto, es el Sistema Inmunológico que funciona a través de una red de células, tejidos y órganos que trabajan de manera conjunta para proteger al cuerpo.

El Sistema Inmunológico está formado por dos tipos de respuesta:

La respuesta innata que es la que se nos da desde el nacimiento, con la piel el ph gástrico, la barrera intestinal y la respuesta específica, que es la que desarrollamos al estar en contacto con los virus y las bacterias. Ahí es donde el cuerpo desarrolla barreras contra algún tipo de microorganismo.

Por medio de una serie de pasos, el cuerpo lo que hace es combatir, destruir muchos organismos infecciosos antes de que causen daño. Esto lo puede hacer el cuerpo cuando el Sistema Inmunológico se encuentra en buen estado.

El problema es cuando el Sistema Inmunológico no marcha adecuadamente y no puede distinguir las células propias de las ajenas y entonces aparecen las enfermedades y pueden llevar a las personas hasta la muerte.

Lo que ocurre en nuestro organismo, es como una tormenta inmunológica en el  cual, el cuerpo empieza a producir una cantidad de células que se atacan entre sí.

A partir de esto, se han empezado a investigar nutrientes que hacen que esta respuesta se disminuya, se regule.

El Sistema Inmune se ha comprobado que está condicionado por la nutrición. Personas mal alimentadas, presentan un riesgo mayor de contraer infecciones.

Las personas mal alimentadas no son solo las que casi no comen, si no también las que comen mal y presentan obesidad, las que hacen dietas “milagrosas” sin asesoría nutricional y las que consumen un aporte excesivo de energía.

Una alimentación mal equilibrada, siempre va a tener una influencia negativa sobre el Sistema Inmune.

Para que nuestro Sistema Inmune funcione correctamente necesita de un consumo constante de vitaminas, minerales, nutrientes.

La alimentación que suelen llevar muchas personas hoy en día, suele ser pobre en nutrientes, pero rica en calorías. No aportan una nutrición óptima que favorezca el estado de salud natural del organismo.

De 10 personas que fallecen por cáncer, 7 están relacionadas a malos hábitos alimenticios, tabaquismo o sedentarismo.

Estamos frente a una sociedad en la que cada día hay más sobrepeso.

¿Cómo podemos mejorar nuestra alimentación?

Es necesario que tengamos una alimentación completa, equilibrada, suficiente y adecuada.

La OMS considera que la alimentación  siempre debe ser baja en grasas, azúcares y sal.

Un plato saludable debería estar compuesto por:

Medio plato de vegetales, un cuarto de plato por carbohidratos y el otro cuarto por proteína.

Leche y frutas como complemento y la grasa saludable, preferiblemente de origen vegetal.

Los nutrientes se dividen en: Macronutrientes y micronutrientes.

Los macronutrientes son las proteínas, las grasas y los carbohidratos y se denominan así porque el cuerpo los requiere en grandes cantidades.

PROTEINAS: Se recomiendan que sean de alta calidad, esas son las de origen animal. Son fuente de vitaminas y minerales e indispensables para mantener la salud muscular.

GRASAS: Deben ser saludables, preferiblemente las de origen vegetal como el aceite de oliva, el aguacate y los frutos secos. Ellas son fuente de Omega 3.

CARBOHIDRATOS: Se ha determinado que se deben preferir los carbohidratos complejos como los cereales, los tubérculos y los plátanos. Limitando el consumo de azúcar y sus derivados. Son fuente de algunas vitaminas y energía.

Los MICRONUTRIENTES son los que el cuerpo requiere en poca cantidad, pero que también son esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

En esta categoría se encuentran las frutas y los vegetales. Se recomienda variar la combinación en cada menú, mezclando colores, formas y tipos de preparación. Son necesarios para la visión, la piel y el buen funcionamiento gatro-intestinal. Se recomienda consumirlos enteros o en trozos para preservar la fibra, vitaminas y minerales.

Dos nutrientes están fuertemente relacionados con el Sistema Inmunológico, estos son: La proteína y algunas vitaminas y minerales.

LA PROTEÍNA: Es fundamental ya que una de sus funciones es la producción de los anticuerpos. Los anticuerpos neutralizan los virus y las bacterias.

En cada comida comida principal deberíamos asegurar entre 20 y 35 gramos de proteína, esta cantidad nos permitiría mantener la inmunidad y la salud del músculo.

Por ejemplo: 2 huevos tienen 14 gramos de proteína, media taza de frijoles negros tienen 6 gramos, 1 tajada mediana de carne tiene 23 gramos, 1 tajada mediana de queso tiene 7 gramos, 1 tajada mediana de pollo tiene 23 gramos y 1 vaso de leche de 100 ml tiene 3.5 gramos.

La invitación es que en cada tiempo de comida tengamos entre 20 y 35 gramos de proteína.

Los micronutrientes también son muy importantes para el Sistema Inmune.

Las vitaminas A, C y E, así como el Selenio además de ayudar a nuestro Sistema inmune, son antioxidantes.

Los antioxidantes  producen sustancias que nos ayudan a combatir la producción descontrolada de los radicales libres.

Esa sobre producción de radicales libres, puede dar origen a enfermedades tan fuertes como el cáncer, el Alzheimer y Parkinson. Los antioxidantes pueden neutralizar esos radicales libres, así como mejorar nuestro Sistema Inmune de ahí su gran importancia.

La dosis de este tipo de vitaminas debe ser la indicada, no más ni menos. Su consumo debe ser constante en la dosis adecuada diaria. No sirve de nada consumir de más, si no hay una carencia.

¿Cómo podemos conseguir los micronutrientes?

La vitamina A: En verduras color verde, rojo o amarillo. En el hígado,  los huevos, la mantequilla y los lácteos enteros.

La vitamina C: Frutas como las cítricas y verduras familias de la col.

La vitamina E: Germen de trigo, aceite de oliva, vegetales de hoja verde, frutos secos y semillas de girasol.

Selenio: Carnes, pescado, mariscos, cereales, huevos, frutas y verduras.

Zinc: Mariscos, hígado, semillas de calabaza, legumbres, frutos secos, carne, huevos y lácteos.

Hierro: Hígado, carnes, pescados y huevos.

Un solo alimento puede ser fuente de muchos micronutrientes. Ojalá todos los días pudiéramos tener alimentación variada tratando de mezclar colores para que eso nos permita tener refuerzo de la micronutrición que necesitamos.

ADULTO MAYOR Y SISTEMA INMUNE.

La vulnerabilidad del adulto mayor se ve incrementada por tres motivos en especial:

-La pérdida del apetito que puede suceder por el uso de varios medicamentos, así como la perdida del olfato y el gusto.

-Dificultades para comer.

-Factores emocionales y sociales.

El envejecimiento hace que se pierda la eficacia del sistema inmune, debido a las múltiples enfermedades que suelen sufrir.

¿Qué se recomienda entonces para el adulto mayor?

-Vigilar el consumo de alimentos, fuentes de proteína. Mucha atención con la cena, debe ser sustancial.

-Mantener una alimentación saludable.

-Limitar el consumo de azúcar y sal.

-Buena hidratación.

-Actividad física.

Aunque el Sistema Inmune depende mucho de la nutrición, también se ve influenciado por el estado emocional, la actividad física y un adecuado descanso.

Debemos cuidar todos estos factores.

"Una alimentación saludable es el pilar de la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad¨ concluyó la nutricionista Yolanda Quintero.

La línea nutricional Prowhey puede ser una excelente solución para personas que sienten déficit en diferentes grupos nutricionales.

Por ejemplo:  

Prowhey es para quienes sienten deficiencia en su consumo de proteína. Ayuda a incrementar la masa muscular y fortalecer el Sistema Inmune.

Es una línea libre de lactosa y muy versátil que se puede utilizar en la preparación de pancakes, aderezos, cremas de vegetales, con la fruta preferida.

Prowhey Plus está enriquecido con vitaminas C, D, Hierro y ácido fólico para aquellas personas que su consumo en muy bajo en las fuentes de vitaminas y minerales.

Funciona muy bien si lo utilizamos con frutas ácidas como mandarinas, cas, guayaba,  naranjilla.

Prowhey Net, es para quienes sienten que necesiten reforzar su consumo de proteína, carbohidratos y grasas. Así como vitaminas y minerales.

Con este producto vamos a favorecer la salud cardiovascular.

Su sabor es vainilla y se puede mezclar con frutas.

¡Información súper importante que todos debemos conocer para cuidar lo que consumimos y preparamos en nuestro hogar!

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