¿Cómo saber si tengo envejecimiento prematuro?
El envejecimiento es una parte natural de la vida, sin embargo, existen factores que pueden acelerar este proceso y mostrar signos visibles. Nuestra piel es uno de los principales órganos que da evidencias de ello, y que incluso puede enmascarar otro tipo de problemáticas asociadas a nuestra salud que, por lo general, suelen ser más silenciosas.
Nuestros hábitos desempeñan un papel fundamental cuando se trata del envejecimiento prematuro. Se estima que un 75% de este proceso está sujeto a nuestro estilo de vida, mientras que un 25% se debe a la acción de los genes. Algunos signos que se presentan en nuestra piel son la aparición de manchas, arrugas, pérdida de elasticidad y luminosidad. Este tipo de señales suelen ser desalentadoras, pero existen cambios que podemos tomar en cuenta si buscamos retrasar su aparición.
4 consejos para tu rutina diaria para evitar la aparición de arrugas prematuras
1. Mantener una dieta balanceada: la alimentación es clave cuando se habla de la apariencia de la piel y nuestro bienestar general. Se recomienda la ingesta equilibrada de nutrientes como las proteínas, vitaminas, carbohidratos, minerales, y antioxidantes. Los antioxidantes benefician especialmente nuestra piel, ya que además de colaborar en la prevención de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, se encargan de neutralizar los radicales libres, los cuales aceleran el daño de nuestros tejidos. Los principales antioxidantes son los betacarotenos, el selenio y las vitaminas A, C y E.
2. Evitar el consumo de tabaco: el tabaco es uno de los mayores responsables de la disminución de oxígeno en los tejidos, lo cual provoca una alteración del flujo sanguíneo y evita el transporte de nutrientes a la piel, entre ellos, los antioxidantes como la vitamina A. Algunos de los efectos secundarios del tabaquismo en el tejido cutáneo son el envejecimiento, la deshidratación y enfermedades como la pustulosis palmoplantar, un trastorno que desarrollan mayoritariamente los fumadores.
3. Reducir el estrés: cuando las personas estamos en una situación de estrés, liberamos una hormona llamada cortisol, la cual, al mantenerse en altos niveles de forma continua, puede debilitar nuestro sistema inmunológico. Esto repercute directamente en la barrera de protección de la piel, lo cual, a su vez, disminuye la elastina, la luminosidad de la piel y acelera la descomposición del colágeno.
4. Proteger nuestra piel ante factores como la contaminación y los rayos UV: fuentes tales como la emisión de gases (como el monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno y ozono), el humo, el polvo, entre otros, producen el deterioro de las membranas de las células y disminuyen la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico.
Por otro lado, la exposición al sol sin protección es uno de los principales aceleradores del envejecimiento celular. El fotoenvejecimiento sucede principalmente por la incidencia de la radiación UVA, que daña la piel en todas sus capas; y la UVB, que irradia la capa externa de la piel y con ello, aumenta la propensión a desarrollar cáncer de piel.
Laboratorios Babé tiene soluciones para todas aquellas personas que buscan cuidar mejor su piel y prevenir el envejecimiento prematuro. Su gama Supe Fluid cuenta con protección de amplio espectro ante los rayos UVA/UVB, con los cuales se garantiza el cuidado frente a los daños a corto y a largo plazo que producen este tipo de radiaciones.
Utilizá estos productos diariamente en tu rostro. Si vas a exponerte al sol, aplicalo 20 minutos antes de salir. Los fotoprotectores Super Fluid de Babé son aptos para todo tipo de piel, incluso las más sensibles.
Conocé más:
La Dra. Jeniree Gutiérrez conversó con nosotros sobre la importancia de la fotoprotección y opciones de productos para el cuidado de la piel ante los rayos UVA/UVB.