Los datos de la Dirección de Vigilancia del Ministerio de Salud destacan que solo ese año la enfermedad fue responsable de 16% de todos los fallecimientos masculinos registrados en el país vinculados con el cáncer.
En el mundo, según la Organización Mundial de la Salud, cobró 1,4 millones de vidas en el 2020.
El gran problema de este enemigo es que es silencioso. Los síntomas llegan hasta que la enfermedad está muy avanzada y los tabúes persisten, en especial, entre los hombres de mayor edad, precisamente los más vulnerables a este mal.
Por todo esto fue que en el 2003 nació Moviembre, un movimiento de escala mundial que busca crear conciencia sobre la salud masculina y derribar estigmas relativos a los cánceres de próstata y testicular.
En ambos casos, el principal aliado sigue siendo la detección temprana, la gran diferencia entre un diagnóstico terminal o una recuperación exitosa.
“En cualquier tipo de cáncer, la detección temprana hace que el porcentaje de curación sea muchísimo más fácil de alcanzar con tratamientos menos invasivos. Entonces evidentemente la prevención sigue siendo el aliado por excelencia”, explica el doctor David Zarnowski Varela, médico cirujano especialista en Urología.
Por eso, la insistencia de los expertos de lograr que los hombres entiendan que, con solo 40 segundos, se pueden salvar muchas vidas.
¿Cómo?
En los últimos años, la aparición de una prueba de sangre específica se planteó como un sustituto al llamado tacto rectal, cargado de estigmas que ha alejado a los hombres de los consultorios. Sin embargo, la teoría y la práctica ahora coinciden en que no se trata de escoger uno sobre otro, sino aplicar ambos.
“Hasta la fecha son los estudios que tenemos para hacer esa detección y ese tamizaje, y tienen que hacerse los dos. No es que porque me haga un antígeno prostático entonces ya es suficiente y no necesito un tacto rectal como mucha gente piensa. Hay cáncer que podemos tener y no varía el antígeno prostático, pero ya se puede sentir, ahí es donde el médico necesita esa evidencia”, precisó Zarnowski.
Para el experto, el tacto rectal sigue siendo la prueba por excelencia y es un procedimiento que, si bien puede parecer incómodo, es muy rápido y sumamente valioso.
“Es un examen que no dura ni 40 segundos haciéndose y da demasiada información. El problema es que es un estudio incómodo y que generacionalmente arrastra ese estigma. Ahora es más aceptado porque la gente ha entendido, con todas estas campañas y ha hecho conciencia de la necesidad de hacer prevención. Entonces acuden a los exámenes; pero aun así, todavía nos encontramos pacientes que llegan a los 60 o 70 años a una primera cita”, aseveró.
Este examen, según el especialista, está recomendado a partir de los 45 años. No obstante, para aquellas personas que tengan historial de cáncer de próstata en su familia, la edad para el tamizaje inicia a los 40.
Prevención
Tanto para el cáncer de próstata como el testicular, explica Zarnowski, existen factores hereditarios que inclinan la balanza y aumentan el riesgo de que se desarrollen.
“El de próstata es un tumor que depende de las hormonas masculinas, de la testosterona. Por lo tanto, es una preocupación de todos los hombres.
El otro, el testicular, es de células germinales y aparece en el desarrollo. En ambos evidentemente la calidad de vida incide, el fumado, la ingesta de alcohol, la buena alimentación, el ejercicio… En fin, todo lo que tenga que ver con el bienestar ayudará, pero el control y el chequeo temprano son primordiales”, dijo.
En ese sentido, las nuevas generaciones han respondido mucho mejor al llamado a la prevención y los cuidados, aunque los tabúes persisten.
“Ahora hay diagnósticos en pacientes cada vez más jóvenes, pero todavía cuesta llegar a ciertos grupos que por machismo no se quieren hacer el tacto rectal, no quieren ser abordados por un urólogo o les afecta el miedo y el mito que existe, por ejemplo, entre la próstata y la erección. Ahora vemos que las nuevas generaciones tienen un poco más de seguridad y van al médico con mayor facilidad, además de que tenemos muchísimas más armas para hacer un diagnóstico más efectivo”, añadió.
¿Qué pasa si ese diagnóstico llega?
El principal consejo de los especialistas es, y siempre ha sido, mantener la calma.
La supervivencia para el cáncer de próstata, en los primeros cinco años del diagnóstico, actualmente está por encima del 90% a nivel mundial. En Costa Rica roza el 93%.
“El cáncer es algo de tratamiento y no es una lucha contra el tiempo. Lo primero es calmar al paciente, entender que es un tumor que crece lentamente, del que hay que ocuparse y preocuparse, pero no es una emergencia. La rapidez del abordaje y de tratamiento va a depender del grado del tumor en el momento del diagnóstico”, afirma Zarnowski.
El experto asegura que lo más importante es atender el llamado al autoexamen, en el caso de los testículos, y del tacto rectal en el de próstata. Pero sobre todo, a dejar atrás preocupaciones sin sentido y ser más conscientes sobre la importancia de la prevención.
“Estas campañas se han probado exitosas en el tiempo, como ha pasado con el cáncer de mama y el de cérvix. Evidentemente falta mucho, sobre todo en Costa Rica, donde no tenemos tanto tiempo de hacer bulla con Moviembre, pero seguimos avanzando en la dirección correcta”, finalizó el especialista.