Las manos son nuestra carta de presentación. A través de ellas se pueden evidenciar factores que van desde nuestra edad hasta nuestro estilo de vida. Son una región de nuestro cuerpo, que pese a estar expuestas a agentes externos como el sol y la contaminación, no reciben el mismo cuidado que otras zonas como el rostro o el cuello. Debido a ello y a que la piel en esta región es sumamente delgada y casi no contiene grasa, la aparición de arrugas y manchas es bastante frecuente.
Las manchas en las manos se originan por diversos motivos, entre los que destacan:
Exposición solar: con el envejecimiento, la exposición solar es uno de los principales responsables de la aparición de las manchas. Se agrava especialmente cuando no existe la fotoprotección adecuada y, por este motivo, la distribución de melanina sufre alteraciones.
Envejecimiento: comunes en adultos con más de 50 años, sin embargo, su aparición puede iniciar antes. Surgen cuando se da un incremento en la actividad de las células que producen la melanina (melanocitos).
Genética: incremento o la disminución en los niveles de melanina está estrechamente relacionada con la predisposición en los genes de las personas, asimismo la coloración y el tipo de piel, influyen en este proceso.
Cambios hormonales: el caso de las mujeres existe propensión especialmente durante los periodos como el embarazo y la menopausia, en los cuales las producción de hormonas sufre variaciones significativas.
Uso de ciertos medicamentos: los responsables más comunes están los anticonceptivos orales, los antiinflamatorios no esteroides, los antibióticos y los psicotrópicos.