La OMS ha clasificado a la diabetes en 3 tipos acuerdo con sus causas e incidencia:
La diabetes tipo 1: es causada por una reacción autoinmune que impide la producción de la insulina. Por lo general, es diagnosticada en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Sus síntomas pueden aparecer de forma súbita, y entre ellos están la poliuria (excreción excesiva de orina), sed, pérdida de peso, entre otros.
Algunos de sus factores de riesgo son: antecedentes familiares, factores ambientales, la presencia autoanticuerpos y la ubicación geográfica.
La diabetes tipo 2: contabiliza cerca de un 95% de los casos totales de esta enfermedad. Su diagnóstico es mayoritariamente en adultos, sin embargo, en los últimos años se ha dado con más frecuencia en menores de edad. Sus síntomas pueden parecerse a los de la diabetes tipo 1, pero debido a que su desarrollo es progresivo, en ocasiones no se diagnostica hasta que ya han surgido complicaciones.
Entre los principales factores que incrementan su riesgo se encuentran: el sobrepeso, la falta de actividad física, antecedentes familiares, grupo étnico, la presión alta y los niveles anormales de colesterol y triglicéridos.
La diabetes gestacional: se caracteriza por presentar valores de glucosa en la sangre por encima de lo normal, pero por debajo de los diagnósticos de otros tipos de diabetes. Ocurre durante el embarazo y no se diagnostica a través de síntomas, sino mediante pruebas de detección prenatales.
Este tipo de diabetes presenta como factores de riesgo: ser mayor de 25 años, antecedentes personales o familiares, el sobrepeso antes del embarazo y el grupo étnico.
¿Cómo se detecta esta enfermedad?
El diagnóstico de la diabetes se realiza mediante el análisis de azúcar en la sangre. Existen varias pruebas que ayudan a determinar los rangos entre los que se encuentran los pacientes según sus valores. Estos estadios son: normal, prediabetes y diabetes.
¿Qué hacer después de ser diagnosticado con diabetes?
Si vos o algún familiar padecen de esta enfermedad, es importante recibir el acompañamiento de un profesional de la salud determinar, según cada caso en particular, el tipo de tratamiento más adecuado.
También existen otras acciones importantes que serán determinantes en mejorar la calidad de vida, tales como: tener una dieta saludable, realizar actividad física y llevar un manejo de los niveles de azúcar en la sangre.
Vivir con diabetes es posible
La doctora Fabiana Campos, nutricionista y educadora en diabetes, nos acompañó en nuestro Fischel Live y compartió con nosotros 5 secretos para manejar esta enfermedad y vivir plenamente:
1. Empoderate: adquirí todo el conocimiento necesario para vivir este proceso de la mejor manera. Informate y asesorate al lado de un doctor con el que podás educarte sobre la diabetes.
2. Ve más allá de los números: comprendé qué hay detrás de los valores en las mediciones y de qué manera tus acciones diarias tienen una relación de causa y efecto con estas cifras.
3. Disfrutá de tu alimentación: en la diabetes no hay alimentos prohibidos, pero es importante saber de qué forma podemos seguir una dieta balanceada. Buscá el apoyo de un profesional en nutrición con experiencia en la atención de la diabetes para entender mejor cómo lograrlo.
4. Nadie conoce mejor tu diabetes que vos mismo: factores como el estrés, los cambios hormonales o la falta de sueño generan variaciones en los niveles de azúcar en la sangre que debés analizar y entender desde tu propia individualidad.
5. Viví con diabetes, no para la diabetes: es importante que entendás que tenés una condición crónica pero que no es una sentencia. Buscá las maneras de disfrutar la vida rodeándote de aliados para lograrlo: desde tu médico hasta la tecnología pueden ayudarte a tener una mejor calidad de vida.
Te invitamos a que conozcás una de las opciones tecnológicas que tenemos a tu disposición para poder manejar tu diabetes y que estés un paso más cerca de vivir plenamente.