Es noviembre y en el mundo entero se celebra el movimiento ‘Movember’, un término que surge de la fusión de las palabras en inglés moustache (bigote) y november (noviembre).
Durante este mes se llevan a cabo distintas actividades para crear conciencia sobre la salud integral de la población masculina tales como el cáncer de próstata, trastornos depresivos y de ansiedad, y la importancia de la actividad física.
Para empezar por lo más importante -la salud mental- nos acompaña en este espacio el reconocido psicólogo Milton Rosales.
1.¡Muchas gracias Milton por su valiosa colaboración! Hacer terapia psicológica es cada vez más común, pero entre los hombres sigue siendo un tema tabú. Desde su conocimiento y experiencia ¿por qué pasa esto?
MR: En primera instancia me gustaría señalar que cada vez es menos tabú. Si hubo una época en la que los hombres eran un poco más reticentes a buscar ayuda cuando la requerían. Sin embargo, con el pasar del tiempo hay una consciencia creciente de que efectivamente necesitamos apoyo, acompañamiento, ayuda, y eso es un cambio muy positivo.
Es importante recordar que quienes hoy rondan los 50 años y más, crecieron dentro de paradigmas como “los hombres no lloran”, “en boca cerrada no entran moscas”, y comentarios de ese tipo, entonces se creía que teníamos que resolverlo todo nosotros mismos. Dichosamente con el paso del tiempo y con el fortalecimiento del feminismo -que tanto ha aportado a mujeres y a hombres- muchos de estos paradigmas se han caído, y hoy no está satanizado el hecho de que un hombre busque ayuda.
2.Desde tiempos remotos a los hombres se les ha exigido mostrarse siempre fuertes, capaces de lidiar con todo. El término acuñado actualmente sobre “masculinidad tóxica” está ligado a esa virilidad inquebrantable, que se manifiesta con frecuencia en violencia doméstica y machismo. Muchos hombres no se permiten mostrar sus preocupaciones o sentimientos, hasta que caen en un abismo. ¿Cómo aborda usted a un paciente que no quiere hablar de lo que le aqueja?
MR: Cuando una persona -hombre o mujer- llega a consulta y no quiere hablar de lo que le aqueja, realmente no está listo para un proceso terapéutico. Vale aclarar que a nadie se le puede obligar a hacer terapia psicológica, salvo en situaciones de carácter legal en las que una persona que está en un proceso judicial y en esos casos lo que más funciona es el trabajo grupal.
Repito que la conciencia creciente sobre la salud mental masculina, que también se le agradece al movimiento ‘Movember’, está ayudando a que haya más apertura. No obstante los paradigmas que rigieron por tantos años, cobraron una factura muy alta para los hombres, quienes pagaron con su salud el no poder manifestar sus emociones o preocupaciones; no en vano la expectativa de vida para nosotros es de 7-8 años menos, la población carcelaria es en un 90% masculina y los infartos y derrames cerebrales afectan mayormente a los varones.
3.Lamentablemente las estadísticas demuestran que cada vez hay más personas con trastornos de ansiedad y depresión, y los hombres no están exentos. ¿Cuáles son los principales síntomas que presentan estos padecimientos que deberían dar una alerta para buscar ayuda psicológica?
MR: Lo primero que quisiera señalar es que no es extraño que los seres humanos tengamos altibajos emocionales; no es extraño que estemos tristes, incómodos, molestos, eso es parte de la naturaleza humana. Pero cuando esos estados emocionales ya interfieren en el día a día, cuando empiezan a ser un problema en el quehacer cotidiano, afecta las relaciones, y hacen que se pierda la perspectiva del futuro, es el momento de buscar ayuda.
Hay otros síntomas importantes como cuando se pierde la capacidad de conciliar el sueño, o tenemos insomnio o se cae en “paliativos” como lo son el alcohol o las drogas recreacionales con alta frecuencia, o cuando las personas que están a nuestro alrededor empiezan a notar que nos está pasando algo, es el momento de atender ese tipo de situación. O bien cuando empezamos a somatizar y se manifiestan esas emociones no resueltas en problemas del tubo digestivo, como gastritis y colitis, dolores de cabeza, de espalda, musculares, deben ser atendidas por médicos y conjuntamente con un psicólogo.
Dichosamente hoy en día la salud está vista en términos más integrales. Sabemos que la salud mental y la salud física funcionan como un todo y que muchas veces tenemos que actuar de manera colegiada entre profesionales de un campo y de otro para brindarle al paciente una atención completa.
4.¿Cómo podemos educar a nuestros hijos varones para que puedan convertirse en hombres capaces de expresar sus emociones? ¿Cuáles son las frases o dinámicas familiares que como padres que deberíamos utilizar (y normalizar) para promover espacios en los que nuestros hijos varones puedan describir cómo se sienten.
MR: Lo que más educa es el modelo, el referente. Si mi discurso va por un lado, y mis acciones van por otra, al final es una gran incongruencia. Yo creo que si un papá quiere ayudar a educar a su hijo, primero tiene que ver cómo él se está comportando. Dichosamente hoy estamos poniendo todos las barbas en remojo, haciendo ajustes en nuestro propio comportamiento, y eso va a incidir positivamente en las siguientes generaciones.
Mi principal recomendación es que dentro de las familias se normalice la fragilidad, hacer saber que es normal que una persona fuerte en un momento dado se sienta débil, que alguien de carácter pueda ser sensible. Hemos tenido una educación muy maniquea, en la que hemos adjudicado y atribuido a los hombres ciertas conductas, y a las mujeres otras. Pero eso está cambiando, talvez no con tanta rapidez, pero sí a paso firme, y ya lo vemos en los referentes icónicos que tienen los chicos y las chicas hoy. A mí me preocupan más los adultos que no se han dado cuenta que el mundo ha cambiado, que no han tenido habilidades adaptativas. Hoy en día las generaciones más jóvenes están educando a las generaciones mayores en cuanto a la expresión de sus emociones.
5. La salud mental abarca también la salud sexual. Cuando una persona se siente deprimida su deseo merma. ¿Podría explicarnos cómo incide la depresión y la ansiedad en la vida sexual de los hombres?
MR: Este tema de la salud mental, como algo desconectado de la salud general, es algo que debe revisarse y trabajarse constantemente, lo que hay es salud integral. Entonces si una persona tiene depresión o ansiedad, no es extraño que afecte su sexualidad. Los seres humanos estamos interconectados y no podemos vernos por partes, somos un todo. Tenemos que estar atentos y dispuestos a los que estamos sintiendo; aceptar la realidad de la vida y entender que no podemos ser perfectos, nadie supone serlo. Hay que tener un compromiso claro y categórico con lo que nosotros apreciamos y valoramos, y entender que si tenemos un problema no significa que nosotros seamos el problema, eso significa que podemos tratarlo desde afuera, para poder arreglarlo y mejorar nuestro entorno y relaciones.
Milton Rosales - Psicólogo
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